Lo que creemos

NUESTRA DECLARACIÓN DE FE

Principios bíblicos que creemos y enseñamos

¿Qué es una doctrina primaria?

  • Una doctrina primaria es tan esencial que si se eliminara todo el sistema doctrinal colapsaría.
  • Una doctrina primaria hace algún tipo de declaración acerca de la salvación.
  • Una doctrina primaria tiene una cantidad significativa de la Escritura sobre las que se basa.
  • Una doctrina primaria seguirá existiendo incluso después de la Segunda Venida de Cristo.

¿Qué es la ortodoxia?

  • La ortodoxia es un sistema de doctrinas que se alinean con las enseñanzas de la Escritura.
  • Fue establecida a través de las enseñanzas de los apóstoles y afirmada por los padres de la iglesia.
  • La ortodoxia se aferra a los principios básicos de la fe cristiana y, por lo tanto, refuta cualquier herejía.

Las doctrinas primarias de Cornerstone

LAS ESCRITURAS

Creemos que la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, fueron inspirados e infalibles en los manuscritos originales y es la autoridad suprema y final de lo que creemos y cómo vivimos.  Creemos que toda la Escritura se centra alrededor del Señor Jesús, en su Persona y obra, en su Primera y Segunda venida, y que ninguna porción, aún el Antiguo Testamento, es leída o entendida correctamente hasta que le conduzca a Cristo.  También creemos que toda la Escritura fue diseñada para la instrucción práctica.

Marcos 12:26, 36; Lucas 24:27, 44; Juan 5:39; Hechos 1:16; 17:2-3; 18:28; 26:22-23; 28:23; Romanos 15:4; 1 Corintios 2:13; 10:11; 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:21

LA TRINIDAD

Creemos que Dios existe eternamente en tres personas — el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo — y que estos tres son un solo Dios, teniendo precisamente la misma naturaleza, atributos y perfecciones, y dignos precisamente del mismo tributo, confianza y obediencia.

Mateo 28:19, 20; Marcos 12:29; Lucas 3:22; Juan 1:14; Hechos 5:3-4; 2 Corintios 13:14; Hebreos 1:1-3; Apocalipsis 1:4-6

DIOS EL PADRE

Creemos que Dios el padre es espíritu, infinito, eterno e inmutable en su Ser, poder, santidad, justicia, bondad y verdad.  Creemos que él es el Creador de todo lo que existe, que se preocupa misericordiosamente en los asuntos de los hombres, que oye y responde a la oración, y que salva del pecado y de la muerte espiritual a todos los que vienen a él por medio de Jesucristo.

Mateo 6:8-15; 7:11; 23:9; Juan 4:24; 14:6-13; Gálatas 4:6

JESUCRISTO

Creemos en el Señor Jesucristo, su preexistencia y completa Deidad, que fue engendrado por el Espíritu Santo y nacido de la virgen, que él era tanto Dios como hombre en la carne, que él vivió una vida sin pecado y murió en la cruz como un sacrificio sustituttivo por nuestro pecado, que fue levantado literalmente y físicamente de entre los muertos en el tercer día, que ascendió al cielo a la derecha del Padre donde él es la cabeza de la iglesia e intercede por los creyentes, y que él viene por segunda vez personalmente, corporalmente, visiblemente a esta tierra.

Juan 1:1-3, 14; 17:5; Mateo 1:18-23; 24:15-25, 46; Hebreos 4:14-16; 7:25; 9:24; Romanos 3:24-25;4:15; 8:34; 1 Pedro 1:3-5; 1 Juan 1:1-2; 2 Tesalonicenses 1:7-10; Hechos 1:11; Juan 14:6

EL ESPÍRITU SANTO

Creemos que el Espíritu Santo es una Persona, que él es Dios, que él posee todos los atributos divinos, que él es el intérprete de la Palabra infalible de Dios, que él bautiza y mora en todos los creyentes en el momento de su regeneración, que él empodera a los creyentes para el ministerio y que es el deber de todos los creyentes ser llenos del Espíritu Santo.

Juan 14:16-17; 16:7-15; Hechos 1:8; 4:31; 5:3,4; Romanos 8:9; 1 Cor. 2:12; 12:13; Gal. 5:22, 23;

Efesios 3:16; 4:30; 5:18

EL HOMBRE Y EL PECADO

Creemos que los humanos fueron creados, hombres y mujeres, a la imagen de Dios y expresamente para su gloria; que pecaron y así incurrieron no sólo en la muerte física, sino en la muerte espiritual que es la separación de Dios; que todos los seres humanos son pecadores debido a su naturaleza inherente de pecado la cual produce obras  pecaminosas; por lo tanto, los seres humanos son totalmente incapaces de remediar su condición perdida por su propio poder.

Génesis 1:26-28; 2:7; 3:1-24; Salmo 51:5; Jeremías 17:9; Romanos 3:22-23; 5:12-13; 8:6-7; Efesios 2:1-3

LA SALVACIÓN

Creemos que Jesucristo murió como un sacrificio sustitutivo por nuestros pecados y que la salvación es un regalo de la gracia de Dios a los humanos y recibido por la fe personal en el Señor Jesucristo; que aquellos que se arrepienten de su pecado y confían en Jesucristo como Salvador son regenerados por el Espíritu Santo y vienen a nacer de nuevo, liberados de la condenación y recibiendo la vida eterna.

Juan 3:16; Romanos 5:8; 6:23; Efesios 2:8-9; 1 Juan 5:11-12; Hechos 13:38-39; 2 Corintios 5:17, 21; Gálatas 3:13; Juan 10:28-29; 1 Pedro 1:18-19

LA IGLESIA

Creemos que la iglesia es un organismo espiritual constituido por todas las personas nacidas de nuevo en esta era, independientemente de su afiliación con las organizaciones cristianas.  También creemos que las iglesias locales son ordenadas por Dios como la expresión visible del Cuerpo de Cristo en una comunidad y que es su voluntad que todos los que pertenecen a Cristo participen activamente en una expresión local del Cuerpo de Cristo; que cada persona en el momento de la salvación recibe por lo menos un don espiritual que es la habilidad divina para el ministerio para la edificación del Cuerpo de Cristo; que su propósito primordial en la vida debe ser hacer que Cristo sea conocido por el mundo.

Efesios 1:22-23; 4:11-16; Colosenses 1:18; 1 Corintios 12:4-31; 2 Corintios 5:18-20; Hechos 1:8; 2:42-47; Mateo 28:18-20

CIELO E INFIERNO

Creemos que habrá un juicio final cuando las obras de toda la humanidad serán juzgadas por el Juez justo, Jesucristo. Para aquellos que han creído en Jesús para el perdón de sus pecados, sus nombres serán escritos en el libro de la vida. Su destino eterno final será con Cristo en el cielo, que es un lugar literal donde no habrá más muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Para aquellos que no creen en Jesucristo para salvación, serán arrojados al lago de fuego, que es la muerte segunda. El lago de fuego también es conocido como el infierno, que es un lugar literal de tormento eterno, separado de la presencia de Cristo.

Eclesiastés 12:14; Isaías 65:17; Mateo 11:22; 12:36; 25:30 – 46; Marcos 9:43; 9:48; Lucas 12:2 – 3; 12:47 – 48; 16:22 – 24; Juan 5:24; 14:2-3; Hechos 1:9; 7:55 – 56; Romanos 2:5 – 11; 2:16;  2 Corintios. 5:10; Apocalipsis 14:9 – 11; 20:10; 20:12; 21:1-4; 22:3

Hector Alas

Hector Alas

 

Casado con Claudia, ambos salvadoreños y con tres hijos. Tiene una trayectoria ministerial por más de 25 años, tanto en El Salvador como entre hispanos en el Sur de California. Recibió su Licenciatura en Teología y Maestría en Ministerio del Seminario Teológico Centroamericano, y en la actualidad, continua estudios doctorales en Dallas Theological Seminary. También colabora en la docencia en el Seminario de Las Américas, como también en Converge. Su pasión es enseñar y crecer en la responsabilidad de lo que significa vivir con Cristo.

      Contact: Hector Alas

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